viernes, 26 de junio de 2009

¿CÓMO ME VEO EN LA EDAD ADULTA?

INTRODUCCIÓN
En este pequeño ensayo, trataré de transmitir el ¿Cómo me veo en la edad adulta, en cada una de sus etapas?, mencionaré los principales ejes de análisis del desarrollo del adulto:

Físico
Emocional
Cognitivo
Social

Se desarrollarán estos ejes de acuerdo a las perspectivas que pienso alcanzar a lo largo de mi vida, tomando en cuenta mis prioridades y los logros que he tenido hasta este momento.

Los invitó a conocer sobre las metas que quiero lograr cuando me encuentre en la última fase de la adultez, tal vez el tener una idea de lo que queremos con esfuerzo y dedicación la logremos alcanzar.


¿CÓMO ME VEO EN LA EDAD ADULTA?
Desde el momento en que hay una concepción en el útero de la mujer, empieza el surgimiento de un nuevo ser vivo, a partir de ese momento empieza su desarrollo, pasará por diferentes etapas: prenatal, infancia, adolescencia y finalmente la adultez.

Todas las etapas son enriquecedoras para la vida de toda persona, cada persona tiene distintas experiencias que les sirven y toman en cuenta de acuerdo a las expectativas que tienen, hay demasiados cambios que nos permitirán forjar el camino a seguir, sin embargo, la edad adulta es una de las más importantes ya que en esta etapa se pasara la gran parte de la vida, las decisiones que se tomen durante esta etapa serán fundamentales para la vida futura que se tendrá.

Sin duda alguna, las actitudes, las fortalezas, la seguridad, la autoestima que tengamos en nuestra vida adulta, dependerá fundamentalmente del desarrollo que tuvimos en nuestra infancia, ya que es ahí en donde se formaron los cimientos que nos permitirán desenvolvernos en la vida social, personal que nos exige el mundo en el que estamos inmersos, es por eso de gran importancia que los padres nos ayuden a fortaleces cada uno de los procesos que nos servirán para nuestra vida futura, solo así llegaremos a la etapa adulta de una forma en la que estaremos satisfechos no solo con nosotros mismos, sino que también seremos capaces de satisfacer a los que están a nuestro lado.

Hablar de la etapa adulta, tal vez sea un poco difícil, creo que inicia el retroceso de nuestra vida, me refiero a un retroceso, por que físicamente vamos decayendo, nos encontramos tras un camino ampliamente recorrido, pero que nos fortalece con las enormes experiencias que hemos tenido a lo largo de nuestra vida, ¿Cómo vernos en la etapa adulta?, es una pregunta que puedo responder en cuanto se refiere a la primera etapa, ya que me encuentro en ella, sin embargo en las 2 últimas, me será un poco complicado pues quizás el temor de ponerse a pensar en cosas que no tengo ampliamente visibles, al menos no por este momento, sin embargo bien vale la pena el reflexionar acerca de lo que seremos en un futuro, lo que tenemos en mente llegar a ser, solo o acompañados, es importante ya que servirá como guía para lo que podemos esperar vivir en años próximos.

Todos algún día, bajo ciertas circunstancias llegaremos a la vida adulta, después de los grandes cambios físicos, emocionales, sociales y cognitivos que ocurren durante la adolescencia, al llegar a la vida adulta pareciera que han desaparecido, pero no es así, todos esos cambios siguen algunos de forma ascendente, otros la mayoría de ellos, por el contrario de forma descendente.

De acuerdo a Jesús Palacios y su clasificación del adulto en tres etapas, me encuentro en la adultez temprana, a mis 23 años, los cambios físicos en mi cuerpo están completamente desarrollados, me encuentro en niveles óptimos de salud, mi cuerpo ha alcanzado la madurez total.
Por otro lado tengo suficiente concienciación de lo que espero en un futuro, mis deseos de terminar mi carrera, seguir con una hija y sin ningún compromiso por el momento. Aunque es una etapa plena en la cual las mujeres nos encontramos en perfectas condiciones tanto físicas, como emocionales para concebir un hijo, de mi parte eso no entra en mis planes por lo menos, no hasta unos 5 años aproximadamente.

Para algunos llegar a la etapa adulta es de miedo, sobre todo por el temor a envejecer, para mi, el estar en la etapa de adultez temprana es una satisfacción, es una etapa en la cual soy capaz de tomar conciencia de mis propios actos, así como a ser responsable de ellos, en ocasiones el actuar a parte de solo pensar en uno mismo te hace como persona a reflexionar sobre los demás, sobre todo cuando hay alguien más que depende en gran parte de ti, te permite ser consciente de que lo que optes por hacer no solo repercutirá en uno sino en alguien más.

A los 30 años me veo con un trabajo estable, con mucha fuerza de voluntad, para seguir trabajando, pero también con un esposo y una pequeña familia conformada por mi esposo, mi hija y otro (a) hijo (a) más y yo, lo pienso tener a los 28 años, ya que este en una etapa en la cual tenga tiempo que brindarle y que pueda solventar económicamente los gastos que trae consigo el tener hijos. Veo una familia tranquila, siempre conviviendo y estando lo mejor posible, claro sin dejar a un lado los problemas familiares que por una u otra razón siempre están presentes, pero tratando de resolverlos en comunicación de ambas partes.

De igual forma pienso seguir estudiando una maestría, de tal forma que me permita tener una vida social y profesional satisfactoria en donde me sienta plena con los resultados que obtenga, sin dejar a un lado mis labores del hogar y siempre estando preocupada y al pendiente de mi familia.

Conforme van pasando los años, me veo un poco más grande de edad, ahora tendré unos 48 años aproximadamente, pero no por el hecho de tener una edad avanzada, iré perdiendo la vitalidad, la alegría, ahora que me encuentro en la segunda etapa de la adultez (media), estoy quizás en una etapa difícil, ya que empiezo a decaer físicamente ya que estoy empezando a entrar en la etapa del climaterio, en esta etapa me sentiré, mi cuerpo cambiará radicalmente, mis períodos menstruales ya no serán tan regulares como antes, llegarán los sofocos, sudores en las noches que en ocasiones me llegarán a desesperar un poco, sintiendo quizás un poco de depresión y duelo por qué sé que pronto perderé algo de mi, algo a lo que estaba acostumbrada que cada mes pasaba: mi menstruación, sé que nada es para siempre y se debe tener resignación ya que como consecuencia traerá consigo la infertilidad, y bueno eso realmente no es problema alguno, ya que no tenía en mente tener otro hijo y mucho menos a esta edad, que considero no estoy para lidiar con pequeños, mucho menos a cuidarlos por que mi desesperación y la impaciencia creo que sin duda alguna estarán presentes, es una edad para llevármela tranquila, disfrutar esta etapa a lo máximo.

Creo que en el momento en que este con mi esposo y empiece la etapa en él de la andropausia y la menopausia en mi, será difícil, tal vez sean temas distintos y que como cuerpos diferentes, serán de igual forma diferentes de asimilar, principalmente creo que por los problemas que se puedan ocasionar sobre todo en la vida sexual, hay un cierto descontrol y se decae el deseo de estar con él, sin embargo creo que depende de los dos el que la relación siga con normalidad como siempre había sido.

Tendremos hijos, pero estos no estarán con nosotros por siempre, los hijos empiezan a formar su propia familia, poco a poco nos iremos quedando solos, es la ley de la vida, con la edad se aprenden experiencias que nos permiten conocer un poco más acerca de la vida, se necesita hacer un reajuste completamente de nuestra vida familiar, social, personal, estos reajustes a principios quizás resulten difíciles por que se estaba acostumbrado a otro tipo de vida, sin embargo se necesita empezar a planear acerca de nosotros, tratando de no tener como prioridades a los hijos, ellos ahora tienen nuevos compromisos y tal vez ya no estemos dentro de sus prioridades, recuerdo una frase que dice “que los hijos son prestados”, y es muy cierta, después de que los hijos tienen su familia se deslindan un poco de los padres, por eso es fundamental no siempre ser dependientes de ellos, aunque tal vez cueste la independencia creo que es mejor siempre ver por uno mismo y no estar esperanzado a los que ellos hagan por nosotros.

Creo que la etapa más complicada de la adultez es la última (tardía), la más complicada en cuanto a que hemos cambiado completamente, físicamente mi cuerpo ha cambiado, ya no se pueden realizar esos ejercicios que tanto me gustaban, a la hora de jugar con los nietos seremos un poco torpes, la fuerza muscular ya no es la misma, la habremos perdido en la mayor parte, ya casi no oigo y si en mi adolescencia no veía, ahora menos, tal vez suene un poco dramático pero es la realidad, una realidad a la que muchos no quieren llegar, pero que es imposible retroceder, la falta de ejercicio en esta etapa es crucial por que de ahí se desprenderán una gran cantidad de enfermedades, es por eso aunque para muchos ya seamos grandes de edad “viejos”, no dejarnos caer por eso y tratar de seguir con una vida normal a la que siempre habíamos tenido, el ejercicio nos servirá para tener un nivel óptimo de bienestar físico.

Ahora que no trabajo, que estoy jubilada, es una etapa en la que de preferencia quiero llevármela tranquila, descansando, después de tantos años trabajando y dedicándonos a lo máximo siempre por darle lo mejor a nuestros hijos, creo que ahora si es necesario pensar en lo que hemos hecho a lo largo de nuestra vida, mal o bien hecho siempre me sentiré bien conmigo misma, ahora es momento de aceptar que dentro de poco tiempo, llegará el desenlace fatal a la que algún día todos llegaremos, la muerte.

Me da miedo hablar de ella, por que realmente en estos momentos no quiero pensar en ella, pero que no la podemos hacer a un lado, sería mejor que nunca ocurriera, pero se que el día que ocurra, estaré bien conmigo misma y tal vez no me lo esperé, pero solo Dios sabrá cuando tiene que llegar ese momento.

Quiero una vejez en la que pueda desenvolverme como yo quiera, en donde mi propio espacio (casa) me brinde la comodidad, de pasar los últimos años de mi vida, en la cual sea completamente feliz, al lado de mi esposo, por que realmente no me imagino la pérdida de él, creo que sería un golpe fuerte y que tal vez por la depresión no pueda seguir como hasta ahora, pero no se debe de olvidar que siempre fuese cual fuese nuestra vejez hay que tratar de ver lo positivo a la vida, tal vez lo diga ahora de forma simple y sencilla, pero se que cuando realmente llegue a esa atapa entonces tendré una nueva perspectiva y sabré entonces si me equivoqué o en algunas acerté.

CONCLUSIONES
El haber visualizado mi vida en estas páginas, me permite ser consciente y esforzarme por alcanzar mis objetivos planteados en el período adecuado, de tal forma que cuando llegue a la vejez, me permita estar en paz, relajada, tranquila, sin preocupaciones, no del todo por que siempre sale algo que no se ha planeado o que no se tenía en mente.

No hay que ver la vejez como la peor etapa, creo que todo lo contrario, es la etapa en la cual nos debemos poner a reflexionar a cerca de lo que le hemos dejado al mundo, los hijos que hemos formado, que todo lo que hemos hecho y dado por nuestros seres queridos realmente sea de nuestro agrado, independientemente de lo que digan los demás, lo importante es que estemos satisfechos con nosotros mismos, siempre ya que como madre siempre se busca lo mejor para los hijos aunque nosotros nos dejemos de preocupar por lo que nos aqueja.
BIBLIOGRAFÍA
Palacios, Jesús. Cambio y desarrollo durante la adultez y la vejez, en: Antología Desarrollo de la adolescencia y la adultez. pp 108 - 119.
Vega, José Luis. Desarrollo cognitivo en la edad adulta y la vejez, en: Antología Desarrollo de la adolescencia y la adultez. pp 120 - 122